Parroquia Perpetuo Socorro
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Jornada Vocacional 2021
Sábado 22 de mayo a las 10:00 hrs. Contáctanos.
AÑO DE SAN JOSÉ
CARTA APOSTÓLICA PATRIS CORDE DEL SANTO PADRE FRANCISCO CON MOTIVO DEL 150.° ANIVERSARIO DE LA DECLARACIÓN DE SAN JOSÉ COMO PATRONO DE LA IGLESIA UNIVERSAL
Reflexión Evangelio del Domingo
Domingo duodécimo del tiempo ordinario

 

El Buen Pastor da la vida por las ovejas.

 

Domingo 24 de abril

Cuarto Domingo de Pascua. Domingo del Buen Pastor

Ciclo B:  San Juan 10, 11-18

 

 

Estamos viviendo con gozo los 50 días del tiempo de Pascua, en el que la fe de la Iglesia nos hace mirar, contemplar y celebrar, maravillados, el Misterio de la Muerte y Glorificación del Redentor. Misterio Pascual que nos asegura la vida eterna.

Las liturgias de los días Domingo de este tiempo pascual, sobre todo el Evangelio, nos van ofreciendo motivación para ahondar en este gozo. Hoy el tema es el Buen Pastor.  Dentro de los títulos que la gente daba a Jesús:  Maestro Bueno, Mesías, Cristo, Hijo de Dios, Hijo del hombre, Hijo de David… aparece en este domingo el de Buen Pastor. Esta vez es Jesús que se lo da a sí mismo. Él es quien se compadece de la muchedumbre que anda como ovejas sin pastor Mc. 6,34. Jesús, en persona, es el Buen Pastor que defiende y guía a las ovejas. El conocido salmo 22(23) describe al Buen Pastor: “El Señor es mi Pastor, nada me puede faltar”. Será bueno releer una vez más este salmo y detenerse en cada versículo para comprender un poco más quién es y qué hace el Buen Pastor.

El buen Pastor da la vida, Yo vine para que tengan vida. Estas frases del Señor Jesús tienen un sabor pascual, evocan la muerte y resurrección, misterio pascual, por el cual Jesús nos da la vida. Se prolonga, en el tiempo, la guía y conducción del Buen Pastor en la Iglesia, y a través de los Pastores que son el Papa, nuestros Obispos y todos los que, en comunión con ellos, cuidan y apacientan el rebaño de Cristo, el Único Pastor.

Es el domingo en el que se ora al Buen Pastor para que envíe sacerdotes, otros testigos del Redentor, que apacienten las ovejas, las defienda del lobo que solo sabe robar, destruir y matar. Y no asalariados y mercenarios que huyen ante la presencia del lobo. Por eso, es el Domingo de las Vocaciones sacerdotales; no existe una fábrica que elabore sacerdotes, donde solo se necesita poner la materia prima y automáticamente el resultado son los sacerdotes. La manera es orando al Dueño de la mies, motivando, estimulando, siendo testigos atrayentes y creíbles del Redentor. El verdadero testigo cuenta con alegría lo que ven sus ojos y lo que oyen sus oídos. De otra manera es testigo falso si dice aquello que no ha visto ni oído. La fe tiene ojos y oídos que superan la humana visión y audición.

Pastores con olor a oveja, según el decir del Papa Francisco, lo que implica no solo la cercanía física y social, también importa compartir las penurias y gozos de las ovejas. Es una vocación de amor: a la pregunta de Jesús a Pedro “Me amas…” Jesús le replica “apacienta a mis ovejas”. Es condición para ser pastor amar a Jesús y no adueñarse de las ovejas.

Oremos al Buen Pastor que haga suscitar en nuestras comunidades vocaciones. Dejémonos conducir por nuestros Pastores, seamos ovejas dóciles, así como debe haber pastores con olor a oveja, también debe haber ovejas con olor a pastor. Al Señor Jesucristo. Buen Pastor, que nos conduce hacia verdes praderas, a Él sea siempre el honor, el poder y la gloria por los siglos de los siglos. Amén.

 

P. Fernando Lacaux Urrutia, misionero redentorista, Santiago.