Los misioneros redentoristas en Chile

      

El primer intento de fundación se realizó en 1860 en las cercanías de la ciudad de Rengo (VI 

región), misión que por diversos factores no fructificó. El interés de la Congregación, en especial del Superior General de ese tiempo, P. Nicolás Mauron, por extender sus labores misioneras hacia los lejanos países de América del Sur, llevó a intentar una segunda fundación en el año 1876, encomendada ahora a los misioneros redentoristas franceses de la Provincia de Lyon. Los redentoristas se habían establecido en Ecuador sin problemas, pero luego de la muerte del Presidente Gabriel García Moreno, surgieron algunas dificultades que ponían en riesgo la misión en ese país. Sintiendo los Superiores que el ambiente se tornaba peligroso decidieron emprender nuevas fundaciones en otros países, entre los cuales estuvo Chile.

 

Tres misioneros, dos sacerdotes y un hermano, salieron rumbo a Chile y el 29 de Enero de 1876 desembarcaron en Valparaíso. Eran los Padres Pedro Merges, Agustín Desnoulet y el Hermano Antonio, quienes al día siguiente tomaron el camino que lo conduciría a la capital. Santiago era ya una ciudad bastante crecida, albergaba cerca de 130.000 habitantes con una población abigarrada y cosmopolita. El Pastor de la diócesis era el Sr. Arzobispo don Rafael Valentín Valdivieso.

 

Durante dos meses anduvieron buscando un lugar adecuado donde instalarse y no faltaron los problemas y sinsabores. Llegaron luego a la conclusión de que la primera residencia debía estar en Santiago, pues allí funcionaban las instituciones de mayor importancia y era además el centro de las comunicaciones con el exterior. Tampoco fue fácil ubicar un lugar que fuera apto para el apostolado de los Redentoristas y que ofreciera posibilidades de crecimiento. Finalmente se quedaron con la Capilla Ugarte, situada a unos 800 metros de la Alameda, en el barrio Estación Central (actual Av. Blanco Encalada). Encontraron una hermosa Capilla y una casa modesta con capacidad para albergar a unas cuantas personas. El terreno pertenecía a la familia Ugarte que lo cedió a los Misioneros Redentoristas el 26 de abril de 1876. Poco antes, el 14 de marzo, el Presidente de la República, don Federico Errázuriz, había autorizado la instalación de la Congregación en Chile, a la que se concedió personalidad jurídica.

 

La Comunidad comenzó oficialmente su vida congregacional el 14 de Mayo con una fiesta de gran solemnidad. El trabajo misionero se inició de inmediato. Los Padres se dieron a la tarea de organizar y vitalizar el Santuario de la Patrona, la Virgen del Perpetuo Socorro. Dieron a conocer su imagen y su historia y crearon una cofradía en su honor: la Súplica Perpetua. Se trata de grupos bien organizados que se comprometen a rezar cada semana una hora ante la imagen de María y a vivir su vida como buenos cristianos. Al poco tiempo contaron con más de mil socias. Para los hombres crearon la Sociedad de la Sagrada Familia cuyo patrono era San José, propuesto como ejemplo para los padres de familia y para los obreros cristianos. Ambas Instituciones fueron llevadas por todo Chile a través de los Misioneros y se establecieron, con buen éxito, en cada una de las Comunidades que fueron fundando a lo largo de Chile.

 

          El lugar, un arrabal de Santiago, aún tenía mucho de campo. Blanco Encalada era el callejón por donde transitaban los animales desde la Estación al matadero. Con el tiempo y el progreso todo el barrio ha ido cambiando y adquiriendo la forma actual. Los Religiosos levantaron una gran casa de dos pisos en Blanco Encalada y que se extendía por San Alfonso, hacia el sur, hasta juntarse, a media cuadra, con la antigua Capilla Ugarte. En 1904 se puso la primera piedra del magnífico templo, cuya construcción duró cerca de 20 años, siendo consagrado el 21 de mayo de 1926 y un año más tarde declarado «Basílica Menor de San Alfonso y de Nuestra Señora del Perpetuo Socorro.


          La vida de la comunidad misionera se fue fortaleciendo con el tiempo, y el aporte a la evangelización del sector fue adquiriendo una mayor identificación con el santuario. En el año 1949 se crea la Parroquia Nuestra Señora del Perpetuo Socorro, fijándose como su sede el mismo santuario y es encomendada a la atención pastoral de los misioneros redentoristas. Esta Iglesia ha sido testigo de numerosos acontecimientos, tanto del barrio como de la vida de la Provincia.


Los redentoristas en Chile, formamos una única Provincia desde 1961. Desde 1876 estuvimos dependiendo directamente de los redentoristas de Lyon (Francia) y luego del Gobierno General de la Congregación en Roma. En 2011, celebrando nuestras Bodas de Oro como Provincia , recordamos a los más de 120 misioneros que han servido en nuestra patria y que hoy gozan de la vida eterna, a ellos nuestro agradecimiento y sus nombres han quedado grabados en las piedras de nuestro principal santuario. Como Provincia Redentorista Chilena somos parte de los Redentoristas del Cono Sur y de la Conferencia de Redentoristas de América Latina y junto a nuestros hermanos, nos esforzamos por continuar la obra del Redentor en nuestras tierras latinoamericanas e incluso más allá de nuestras fronteras.




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